Ayer en el CEP de Castilleja se produjo uno de esos pequeños “milagros” pedagógicos que nos hacen creer que nuestro trabajo, el de profesores, es el mejor trabajo del mundo.
Hagamos un poco de historia. Hace tres años impartí por primera vez un curso sobre la Web 2.0 gracias a la confianza y al apoyo del asesor Juan Béjar. Este incansable maestro y amigo ha estado estos tres años al lado mía, apoyándome, asesorándome y haciendo posible que montemos una actividad de formación para el profesorado en la que lo emocional forma parte de la propia programación. Ya esta es la tercera vez que concluimos el curso con una sesión presencial en la que nos tomamos unas tartas para celebrar que hemos trabajado y aprendido juntos. Este año además de las ya tradicionales tartas que suelo preparar Juan Béjar y uno de los asistentes al curso, Ezequiel Montero, nos obsequiaron con otras dos.
Pero este año, el colofón ha sido mucho mejor. Como dice Daniel Pennac todo docente a lo largo de su carrera conoce alumnos golosinas que nos dan enormes satisfacciones. Para mi, Pepa Asencio ha sido una alumna golosina. Empezó siendo alumna pero ahora es una amiga a la que admiro por la forma en que trabaja con sus alumnos de primaria en el CEIP San Sebastián de La Puebla del Río (Sevilla). Pepa era una excelente maestra antes del curso sobre la Web 2.0 pero ahora “dice” que tiene muchas más herramientas para conectar con los intereses de sus alumnos y para hacerles protagonistas de sus aprendizajes.
Hace unas semanas preparando una sesión presencial del curso me abordó por Gtalk José Rodríguez, uno de los alumnos de Pepa. José junto con otros alumnos y alumnas son los ayudantes TIC del CEIP San Sebastián. Se encargan entre otras cosas de pequeñas reparaciones de los equipos, reconfigurar sus escritorios en Guadalinex, de formatear pen drives, etc. En ese colegio, un equipo de maestros y maestras ilusionados por enseñar a sus alumnos, trabajan con pocos equipos informáticos pero los tienen en perfecto estado de revista porque los ayudantes TIC se encargan de ello y porque todos los alumnos se sienten corresponsables del mantenimiento y el cuidado del material. Allí ocurren muchos milagros didáctTICos que sería imposible relatar en este post.
Pues a lo que iba, José, me preguntaba por Gtalk si podía echarme una mano como hace con su maestra Pepa y yo le dije que si me daba permiso para enseñar en el curso nuestra conversación a través del correo. Él me concedió el permiso y ahí empezó todo. Se me ocurrió entonces que los ayudantes TIC de Pepa podían venir al Centro de Profesores en la última sesión a contar lo que ellos hacían en su colegio con herramientas de la Web 2.0. En cuanto se lo propuse a Pepa, lo que podría haber parecido una locura, se convirtió en un proyecto ilusionante y cuando se lo comunicamos a los alumnos tardaron minutos en compartir conmigo una presentación de Google Docs para contar su experiencia. A renglón seguido Juan Béjar estaba sobre el asunto y los padres colaboraban para trasladar a los niños.
Desde entonces hasta ayer han estado nerviosos preparando su “actuación”. Alguno imaginaba el CEP como un gran teatro a cuyo escenario tendría que subir. Poco a poco todos se iban comunicando conmigo por Gtalk y me iban contando que estaban preparando su trabajo y que estaban deseando ir al CEP. Algunos ya me conocían de una visita que hizo Onio, soy Onio para ellos, a su cole el año pasado pero otros no y ¡tenían muchas ganas de conocerme!
Ayer fue un placer ver como se desenvolvían delante de profes, como explicaban el alta en Bitstrips y la creación de un cómic online, como mis alumnos del curso tomaban apuntes mientras ellos hablaban, como su Director y tutor estaba allí orgulloso de su coordinadora TIC y de sus tutelados, como sus padres y madres estaban superorgullosos de lo que eran capaces sus hijos e hijas.
Creo que demostramos que se puede enseñar de otra forma, que se puede transmitir ilusión y ganas de aprender, que las TIC, incluso con pocos ordenadores y conexiones de banda no muy ancha, pueden ayudarnos a ello, que lo importante es tener un norte educativo hacia el que dirigirse, que los alumnos tienen que ser los protagonistas, que a lo mejor los libros y la pizarra, digital o analógica, no tienen por qué estar omnipresentes (como dice mi otra musa Lola Urbano).
Tengo que agradecer a otras personas su presencia ayer allí: a Javier Merchante, el Maestro Cuentacuentos estuvo tan cariñoso como siempre; a mi amigo Antonio J. Díaz, maestro compañero de Pepa y excelentísima persona; a Rodrigo Salvador que pasaba por allí y que colaboró en la técnica tan bien como sólo él sabe que para eso es miembro histórico del CGA; a Emilio, Director del CEIP San Sebastián, que apoya a Pepa en cuanto ella propone y es un ejemplo de como los directivos de los centros tienen que mimar los proyectos TIC; a Gema López y a Juan Béjar que hicieron posible que tuviéramos un detalle con los alumnos; y al CEP de Castilleja al completo, que me hace sentir como en mi casa.
Hubo otros no presentes en la sesión que me han enseñado cosas importantes que puse en práctica ayer: mi actual Jefe de Estudios, Juanjo Muñoz, que tiene muy claro quienes son los protagonistas en la escuela y a la inspiración constante en la red que es para mi Néstor Alonso.
Y por supuesto, tengo que agredecer de todo corazón a Pepa y a sus ayudantes TIC (Coraima, Patricia, Rubén, José Manuel, Lola, José, Salva y Laura) haberme hecho pasar una dulcísima sesión de formación. Chicos, nunca lo olvidaré.

Postdata: Aquí podéis ver sus opiniones.
Segunda Postdata: Os dejo uno de los cómics elaborados ayer por Francisco Aceituno y Rosa Hidalgo.






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