Mi galería de fotos

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38, azul intenso, la nota rosa, la ventana perfecta… Todo va bien hasta que uno mira en el interior y ve ese desasosegante reflejo.

El Pilar si muove

Foto de la basílica del Pilar en Zaragoza desde la calle Alfonso I. Me gustan los colores y el encuadre girado que añade dinamismo y movimiento a la foto.

Sabiduría perruna

Sábado por la tarde. El paisaje te invita a sentarte y mirar. Ella lo ha entendido así. Nos ha movido juguetonamente el rabo como bienvenida y luego ha posado con una actriz superexperimentada.

Adiós

Finales de junio, atardece. En una callejita, al pasar, veo el sol filtrándose por una chimenea.
Castellar (viejo) de la Frontera, Cádiz.

¿Soledad?

Son las ocho de la tarde, finales de junio de 2010. Un miembro del retén contraincendios se aburre mirando al horizonte sentado en la muralla del castillo de Castellar de la Frontera en Cádiz. Su silueta se recorta en el cielo azul.

Ábside de Santa María del Mar
Santa María del Mar fue construida en sólo 59 años. Eso explica su pureza gótica. Resulta absolutamente emocionante atravesar su puerta y sobrecogerse con su porte, con la verticalidad de sus columnas y la sencillez de ornamentación. Esta foto está tomada en el ábside mirando hacia el techo.

Barcelona, 8 de agosto de 2009.

Casa en las Ramblas
Paseando por Las Ramblas es fácil que los detalles pasen desapercibidos, sobre todo aquellos detalles que no te reclaman tu atención con colores llamativos o con gestos o disfraces extravagantes. Esta fachada me atrajo por la dulzura de sus colores y lo delicado de sus adornos. Apuesto a que de entre los millones de personas que deambulan por esta calle barcelonesa, muy pocas reparan en estas mudas fachadas.

Barcelona, 8 de agosto de 2009.

Firmes cara al sol

En la Azotea de Casa Batlló las chimeneas se convierten un pelotón de soldados coloreados a la moda del Trencadís. Este Gaudí estaba lo suficientemente loco como para resultar absolutamente genial.

Barcelona, 9 de agosto de 2009.

Unos pasos más y verás el glaciar de la Marmolada

En la montaña parece a veces que nunca vas a llegar. Unos escalones como estos prometen un hermoso espectáculo pero si has hecho más de dos rutas sabes que esas promesas pueden no cumplirse. En este caso sí se cumplieron. Al llegar al final de esta escalera tallada en el granito de la Marmolada podías vislumbrar el glaciar.

Italia, agosto de 2008.

Fachadas de edificios en Venecia