Aquí está la historia de Conan la bacteria, ¡una de las más resistentes del mundo!

Uno de los organismos más radiorresistentes del mundo se llama la bacteria Conan, en referencia a la película Conan el bárbaro de 1982. Además de la radiación cósmica, esta increíble bacteria puede soportar muchas otras situaciones y condiciones extremas.

Conan la bacteria en el libro Guinness

Conan la bacteria es el apodo que se le da a Deinococcus radiodurans. Esta bacteria poliextremofílica y uno de los organismos más radiorresistentes conocidos en el mundo. Ella resistente a la radiación ionizante, vacío sideral, ácido, UV, sequedad, hambre o incluso temperaturas extremas. Deinococcus radiodurans fue descubierto en 1956 por el investigador estadounidense AW Anderson. Había intentado esterilizar latas de carne en conserva sometiéndolas a rayos gamma. Su sorpresa fue grande cuando descubrió que las colonias de Deinococcus radiodurans tenía sobrevivió a la radiación.

Desde 1998, la organización está incluida en el Libro Guinness de los récords como la forma de vida más resistente a la radiación. Esta sobrevive 1,5 millones de rads (unidad antigua) de radiación gamma, unas 3.000 veces la cantidad capaz de matar a un humano. Décadas después de su descubrimiento, la bacteria Conan continúa intrigando a la comunidad científica.

La investigación más importante al respecto se llevó a cabo entre 2015 y 2018 en la Estación Espacial Internacional (ISS) como parte del programa ExHAM de JAXA, la agencia espacial japonesa. Una publicación en la revista Fronteras en microbiología en agosto de 2020 detalla este trabajo, cuyo objetivo era entender su mecanismo de supervivencia y este es el origen de su gran resistencia.

Deinococcus radiodurans
Créditos: EMSL / Flickr

Perspectivas interesantes

Recuerde que además de estar en órbita alrededor de nuestro planeta a una altitud de 400 km, la ISS se encuentra en un medio ambiente extremo. Allí reina el frío y el calor. De hecho, el lado de la estación que mira hacia el sol puede alcanzar los 121 ° C y el lado opuesto -157 ° C. La ISS también está expuesta a radiación cósmica. El experimento consistió en depositar bacterias Deinococcus radiodurans en los paneles solares de la estación. Después de tres años de experiencia, todos los agregados bacterianos mayores de 0,5 mm habían sobrevivido. Los líderes del estudio afirmaron que la bacteria podría haber vivido entre 15 y 45 años fuera de la ISS. El caso es que es capaz de reparar su propio ADN indefinidamente después de haber sido dañado. Este es un mecanismo que le permite resucitar unas horas después de su muerte.

Este trabajo sugiere que Deinococcus radiodurans podría sobrevivir a condiciones extremas de un viaje de la Tierra a Marte. Otra investigación cree que podrían usarse para crear dispositivos de almacenamiento muy robustos. Por tanto, se trataría de almacenar los datos en el ADN de las bacterias y no correr el riesgo de perderlos aunque se produzca un desastre de gran importancia.