Así es como China podría acelerar su misión humana a la Luna

En lugar de confiar en el futuro lanzador superpesado Long March 9 para enviar sus primeras tripulaciones a la luna a principios de la década de 2030, China podría modificar dos lanzadores ya existentes. De esta forma, el país podría llegar antes, probablemente en la década.

Hace unos meses, los jefes de las agencias espaciales de China y Rusia firmaron un acuerdo que prevé la construcción de una estación de investigación en la Luna. En el sitio, los astronautas podrán realizar estudios multidisciplinarios relacionados con la exploración y explotación de nuestro satélite. El objetivo también será establecer instalaciones capaces de soportar una presencia humana si fuera necesario.

El proyecto se llevará a cabo en varias fases. El primero consistirá en recopilar datos basándose en varias sondas para determinar la ubicación de la futura base cerca del polo sur lunar. Estas misiones incluirán las misiones chinas Chang’e-6 y Chang’e-7 y las misiones rusas Luna 25, 26 y 27. Todas estas embarcaciones deberían operar entre 2024 y 2025.

Durante la segunda fase del proyecto (2026 a 2030), la misión china Chang’e-8 y la misión rusa Luna 28 se asentará en el sitio elegido. La construcción de las instalaciones estará impulsada por sistemas robóticos. En la idea, China esperaba enviar a los primeros astronautas allí. desde principios de la década de 2030 confiando en su lanzador superpesado Long March 9, que se encuentra actualmente en desarrollo.

Dicho esto, también es posible que China esté operando de manera diferente para acelerar el desarrollo de su primera misión lunar tripulada.

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La Luna vista por la sonda espacial Galileo en 1992. Créditos: NASA / JPL / USGS

Cohetes Modificados Gran Marcha 5

Según Long Lehao, diseñador jefe de la familia de cohetes Long March, China podía confiar en dos cohetes Long March 5 modificados para mejorar su desempeño. Por el momento, estos cohetes tienen una capacidad similar a la del Delta IV Heavy, de la United Launch Alliance (ULA).

Si este proyecto ve la luz del día, uno de estos grandes cohetes (que de ahora en adelante se llamaría Gran Marcha 5-DY) lanzaría un módulo de aterrizaje lunar a la órbita lunar, mientras que el segundo enviaría a la tripulación a su encuentro. Luego, la tripulación sería trasladada a bordo del módulo de aterrizaje para ir a la superficie. Los astronautas pasarían unas seis horas en el sitio antes de regresar a la Tierra.

Para Eric Berger de Ars Technica, el uso de un modelo de cohete podría hacer que China llegue más rápido a la Luna. Además, el hecho de que el propio Long Lehao ​​mencionó la idea sugiere que es más una opción que posible. Según Andrew Jones, un reportero que sigue de cerca el programa espacial chino, se podría hacer un anuncio al respecto en la exhibición aérea de Zhuhai a fines de septiembre o principios de octubre.

Si se materializa, este proyecto solo alimentará la idea de que la NASA y China están realmente comprometidas en una verdadera “carrera espacial”, involucrando, por un lado, a Estados Unidos y sus socios contra China y Rusia. Queda por ver si todas estas hermosas personas podrán llevarse bien.