China quiere extraer su uranio del agua de mar

China es muy ambiciosa en el campo nuclear. De hecho, actualmente se están construyendo o estudiando decenas de reactores. Sin embargo, este país no es autosuficiente en términos de sus aportes de uranio y desea remediar esta situación.

China: el próximo gran actor nuclear

Se sabe que China es el mayor productor de carbón del mundo. Este país sigue explotando esta fuente de combustible fósil. Por otro lado, también ha iniciado una transición energética y está muy interesado en la energía nuclear. Según la Asociación Nuclear Mundial, 19 reactores están en construcción y otros 115 están previstos o en estudio. Desafortunadamente para ella, China no tiene suficientes recursos de uranio para abastecer estos reactores.

Según un artículo publicado por el diario de Hong Kong South China Morning Post el 13 de mayo de 2021, el ritmo actual de construcción (entre seis y ocho plantas por año) significa que China necesitará 35.000 toneladas de uranio cada año. Por el momento, el país tiene una reserva de 170.000 toneladas, un stock que, sin embargo, debería derretirse en solo cinco años.

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Crédito: WikiImages / Pixabay

Mencionemos también el hecho de que más del 70% de sus suministros en uranio provienen de minas extranjeras ubicadas principalmente en Australia y Canadá. Sin embargo, son dos aliados de Estados Unidos, lo que es motivo de preocupación para China en vista de sus actuales relaciones con este país.

Difícil, pero no imposible

Consciente de que sus suministros podrían debilitarse en el futuro, China está considerando limitar los riesgos recurriendo a los llamados recursos “no convencionales”. Entre estos tenemos agua de mar que contiene alrededor de 3 mg de uranio por metro cúbico de agua. Aunque se trata de un stock potencial muy abundante, su explotación es difícil. El uranio se encuentra en concentraciones muy bajas en el agua de mar y se une al carbono y al oxígeno de una forma bastante estable. En otras palabras, extraer uranio es una operación muy cara: alrededor de mil dólares el kilogramo, o diez veces más que el mineral presente en tierra firme.

Sin embargo, China desea probar el experimento y ya ha anunciado la construcción de una planta piloto que debería estar operativa en diez años. El país no entregó detalles técnicos, pero indica que en los últimos años varios equipos de investigadores han avanzado en la materia. De hecho, los materiales de absorción de uranio han triplicó su eficiencia durante unos sesenta años.

Entre los materiales más prometedores, encontramos la amidoxima. Un estudio chino publicado en la revista Chemical Science en 2020 estima que la capacidad de absorción de este material es dieciséis veces más alto que el de los materiales poliméricos que se utilizan habitualmente. Así, el costo de la extracción de uranio se reduciría a 190 dólares por kilogramo, lo que está más en línea con los precios actuales, es decir, entre 100 y 335 dólares por kilogramo.