China quiere naves espaciales de millas de largo

A pedido de la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, un grupo de científicos está trabajando actualmente en el desarrollo de una nave espacial ultra grande. La investigación preliminar se centrará en examinar los desafíos asociados con el desarrollo de estructuras ligeras y el ensamblaje en órbita.

Una nave espacial ultra ancha

Durante las últimas dos décadas, la Agencia Espacial Nacional China (CNSA) ha tomado varios hitos históricos, desde enviar astronautas al espacio, desplegar tres estaciones orbitales y aterrizar con éxito rovers en la Luna y en Marte. Y el país no tiene la intención de quedarse ahí. Al igual que la NASA o SpaceX, China está planeando construir una base de investigación en la Luna. También se trataría de una misión tripulada a Marte a partir de 2033.

Más interesante y sorprendentemente, los líderes del país también están considerando el desarrollo de una “nave espacial ultra grande” de escala kilométrica. Situada en órbita terrestre baja (LEO), dicha estructura podría permitir asignaciones a largo plazo y promover explotación de recursos extraterrestres. Al menos ese es el plan.

Hace unas semanas, la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China prometió un sobre de 15 millones de yenes (unos 1,94 millones de euros) para iniciar la investigación. Uno de los principales objetivos del proyecto sería encontrar formas de reducir la masa de la nave espacial al tiempo que se garantiza que se pueda ensamblar en órbita, según un informe inicial de la Poste matutino del sur de China.

buque de china marte zhurong
El rover Zhurong y su módulo de aterrizaje fotografiados en Marte. Créditos: CNSA

Un proyecto que cuestiona

Por ahora, obviamente, esto es solo un proyecto en papel, pero la propuesta plantea algunas preguntas. Comenzando por el costo de dicha estructura y la logística asociada a su desarrollo.

Como recordatorio, el montaje de la Estación Espacial Internacional (ISS), que actualmente es la estructura artificial más grande jamás montada en órbita, requirió no menos de 42 vuelos, 36 de los cuales fueron proporcionados por transbordadores espaciales estadounidenses, mientras que los demás fueron realizado con lanzadores rusos Proton o Soyuz-U. En total, el desarrollo de la ISS habría costado nada menos que 150 mil millones de dólares. También se desembolsan aproximadamente $ 4 mil millones cada año para operaciones y mantenimiento general. Y, sin embargo, la EEI mide 109 metros de punta a punta.

De cualquier manera, será interesante estar atento a este proyecto excepcionalmente grande. No es el único en los periódicos. Los funcionarios chinos planean usar su próximo lanzador súper pesado, actualmente en desarrollo, para construir una planta de energía solar espacial masiva en órbita geoestacionaria. Más que nunca, China se está tomando muy en serio su nuevo estatus como un actor espacial importante.