¿Cómo detectar un whisky falso sin abrir la botella?

Nada como el placer de tomar un buen whisky. Pero, ¿cómo puede estar seguro de que está disfrutando de la bebida adecuada y no de una falsificación barata? Buenas noticias: los físicos han desarrollado una forma de probar la autenticidad de las botellas sin nunca tienes que abrirlos.

A medida que la demanda de whiskies raros (y por lo tanto muy caros) está en auge, también estamos viendo un aumento en el número de botellas falsificadas que se infiltran en el mercado. Estas “falsificaciones” representan un problema económico real para el productor, pero también un problema de salud potencial para el consumidor. Y el fenómeno es más común de lo que piensas.

Como parte de un estudio realizado en 2018 en particular, los investigadores habían llevado a cabo una datación por radiocarbono de 55 botellas seleccionadas al azar en subastas. Las pruebas, realizadas en el Centro de Investigación Ambiental de las Universidades de Escocia (East Kilbride), fueron definitivas. De esta muestra, 21 eran de hecho “falsos” o whiskies no destilados durante el año indicado en la etiqueta. Entre estas 21 botellas, se suponía que diez eran escoceses de malta pura de 1900, o incluso más antiguos.

Cada whisky tiene su propia “huella”

Los whiskies son bebidas increíblemente complejas. El tiempo pasado en un barril, o la edad y composición de este último, producen una firma química única. Es la comprensión detallada de esta composición química lo que hace posible diferenciar entre un whisky raro y uno falso.

Con esto en mente, los investigadores están tratando de desarrollar técnicas que permitan una mejor comprensión de todos estos compuestos.

Un equipo de la Universidad de Glasgow anunció el año pasado el desarrollo de un lenguaje artificial capaz de distinguir una multitud de single mats. Cualquiera que sea la marca, el barril en el que se envejeció o incluso su edad, este dispositivo podría identificarlo.

La desventaja de este método es que requiere abrir las botellas, pero también sacar una pequeña cantidad de su contenido para realizar las pruebas. Esto es muy problemático para botellas que cuestan varios cientos de miles de euros. Es por eso que muchos prefieren evitarlo.

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Analizar whisky por espectroscopia

Otros investigadores también están interesados ​​en el uso de la espectroscopia para identificar compuestos químicos dentro de una botella de whisky.

A grandes rasgos, la idea es proyectar un rayo láser sobre una botella. Los fotones resultantes de la radiación transfieren a los compuestos analizados una energía que excita las moléculas, átomos o iones cruzados. Por tanto, se absorbe parte de la radiación incidente. Luego emergen diferentes longitudes de onda (colores) que corresponden a los compuestos químicos presentes en su interior.

La técnica ya se conoce y se prueba desde hace varios años. Su principal desafío es que las propias botellas de vidrio producen una fuerte señal espectral, que eclipsa a las demás. Como resultado, es complicado discernir los verdaderos compuestos que contiene.

Por eso, hasta ahora, la técnica de la espectroscopia requería, nuevamente, abrir la botella para sacar el whisky.

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Un método no intrusivo

Para solucionar este problema, los investigadores del Scotch Whisky Research Institute (SWSRI) en Edimburgo, Escocia, han desarrollado un nuevo método.

En lugar de iluminar la botella con un rayo láser estándar, el equipo encontró una manera de dar forma a la luz para producir un anillo láser en la superficie de la botella Y un punto bien enfocado en el contenido del líquido. Dado que la señal del vaso de la botella y la del contenido se encuentran en diferentes posiciones, un detector permite registrar solo la señal del contenido.

En definitiva, la idea sería desarrollar un espectrómetro portátil que permita a los profesionales medir estas diferentes composiciones químicas con un mínimo de formación. Tenga en cuenta que, si no es muy whisky, los investigadores han demostrado que el método también funciona con vodka y ginebra.