¿Cuándo se esperará que un estudio crítico decida sobre su cientificidad?

Aparecida hace menos de una década, la colapsología es una línea de pensamiento transdisciplinaria que se ocupa de los riesgos de un colapso de la civilización actual. No es realmente una disciplina científica, al menos no por el momento. Quizás podría llegar a serlo, en particular mediante un estudio crítico.

¿Qué es la colapsología?

En 2019, nos referimos a una encuesta de IFOP que arrojó la siguiente conclusión: seis de cada diez franceses temen un colapso de la civilización. El cuestionario declinó las causas mencionadas por los participantes, los tres principales son el calentamiento global (36%), la superpoblación (17%) y el aumento de las desigualdades (14%). El mismo año, un video sensacional sobre el fin del mundo causó sensación en la web. El invitado de este vídeo fue Pablo Servigne, investigador francés independiente pionero en colapsología (“Colapso” significa “colapso” en inglés).

La colapsología es una corriente de pensamiento transdisciplinar que data de mediados de la década de 2010. De esta forma, reúne muchas disciplinas como la sociología, la antropología, la economía, la geopolítica, la demografía, la psicología, la biofísica, la salud, la agricultura y muchas otras. ¿La meta? Evaluar riesgos de un colapso de la civilización industria, así como sus consecuencias.

Por colapso, debemos entender un caída drástica de las necesidades básicaso incluso una desaparición. Según la investigación de la colapsología, las sociedades colapsan cuando las necesidades de agua, alimentos, energía, seguridad, movilidad y vivienda, por ejemplo, ya no se satisfacen para una gran parte de la humanidad.

Un acierto antes de las revisiones

Teniendo en cuenta su naturaleza de “todo terreno”, ¿podemos decir que la colapsología es una disciplina científica? Según un artículo que apareció en The Conversation el 5 de febrero de 2021, la respuesta es no o al menos no todavía. Yves Cochet, exministro de Medio Ambiente firmó el prefacio del primer libro de Pablo Servigne: Cómo todo puede desmoronarse. Pequeño manual de colapsología para uso de las generaciones presentes (2015). Indicó que la colapsología se basó en dos modos cognitivos : razón e intuición, así como trabajo científico.

Después de la publicación de su segundo libro Otro fin del mundo es posible (2018), Pablo Servigne y la colapsología son víctimas de su éxito. Llueven las críticas, especialmente las del filósofo e ingeniero Jean – Pierre Dupuy. Durante las intervenciones de radio, el interesado utilizará términos bastante duros para calificar la colapsología: “Catastrofismo”, “irracional”, “literatura mediocre” o “Tesis reaccionaria y conceptualmente falsa”.

libro de colapsología
Crédito: Le Seuil

Falta de reconocimiento científico

Cabe señalar que Jean-Pierre Dupuy estaba interesado en Riesgos de colapsos ambientales y sociales. con el libro Para el catastrofismo ilustrado: cuando lo imposible es cierto (2002). Sin embargo, él mismo es controvertido, definiéndose a sí mismo como un “Racionalista extremista” y un “Cristiano intelectual” teniendo en cuenta que “El cristianismo es una ciencia mucho más que una religión”. Y tras su violenta acusación contra la colapsología, el propio Jean-Pierre Dupuy sufrió muchas críticas.

A pesar de las batallas ideológicas, este asunto todavía puso su dedo en la ausencia de una cientificidad reconocida en relación con la colapsología. Hay que decir que los trabajos de Pablo Servigne y otros autores publicados por la editorial Le Seuil en la colección Anthropocene no están sujetos a revisión por pares como es el caso de las publicaciones en revistas científicas.

En el libro Otro fin del mundo es posible, los colapsólogos Pablo Servigne, Raphaël Stevens y Gauthier Chapelle creen que “ la colapsología podría convertirse en una disciplina científica […] si las universidades abrieron cátedras en colapsología, si los estudiantes e investigadores estacionados obtuvieron fondos, ofrecieron conferencias y un posible Open Journal of Collapsology (revisado por pares) “. ¿Tendremos pronto derecho a un estudio crítico sobre colapsología? El futuro lo dirá.