el proyecto europeo “Einstein Telescope” alcanza un hito

Aún estamos lejos de eso, pero los planes de los físicos europeos para construir un nuevo detector de ondas gravitacionales, el “Telescopio Einstein, podrían materializarse pronto.

El principio de las ondas gravitacionales.

Actualmente existen tres principales detectores de ondas gravitacionales en el mundo: las dos instalaciones de LIGO en los Estados Unidos (en Luisiana y el estado de Washington) y VIRGO, en Italia. Estos últimos los detectan mediante interferometría láser.

Así es como funciona: dos objetos muy masivos (como agujeros negros o estrellas de neutrones) que se acercan en el espacio generarán ondas en el tejido del espacio-tiempo. Estos cruzarán el espacio a la velocidad de la luz y eventualmente llegarán a nuestro planeta. Si es así, estas olas se irán comprimir y estirar en series alternas todo lo que tocan.

Para detectar estas fluctuaciones, los observatorios de ondas gravitacionales utilizan un rayo láser. Este rayo atraviesa un espejo semirreflectante para dividirse en dos. Estos dos rayos rebotarán en otros dos espejos que los enviarán de regreso a un detector. En el caso de pasajes de ondas gravitacionales (es decir, en el caso de una deformación en serie alterna de la estructura del espacio-tiempo), estos dos rayos van fluctuar sucesivamente y encontrarse fuera de fase al tocar el detector final (vea el video explicativo del CNRS a continuación).

Durante los últimos cinco años, los físicos han detectado decenas de fusiones que involucran agujeros negros o estrellas de neutrones. Más recientemente, los investigadores también han confirmado dos casos de fusiones mixtas de agujero negro / estrella de neutrones.

Por lo tanto, estos eventos fueron registrados por LIGO Y VIRGO, ambos capaces de detectar fusiones de objetos masivos a más de diez mil millones de años luz de distancia. Lo que a los físicos les gustaría hoy es poder registrar tales eventos, cuyo origen es aún más lejano.

ondas gravitacionales del telescopio einstein
Dos agujeros negros listos para fusionarse generan ondas gravitacionales. Crédito: NASA

El proyecto del telescopio de Einstein

Para hacer esto, por lo tanto, necesitamos detectores más grandes y sensibles. En este sentido, los investigadores europeos llevan varios años trabajando en el desarrollo de un nuevo observatorio: el Telescopio Einstein. Imagine un triángulo equilátero subterráneo que alberga un total de seis interferómetros en forma de V (dos en cada esquina) con brazo de diez kilómetros de largo.

A modo de comparación, LIGO consta de dos interferómetros, cada uno con brazos de cuatro kilómetros de largo, mientras que el detector VIRGO europeo ofrece brazos de tres kilómetros de largo.

Por ahora, esto es solo un proyecto en papel, pero un proyecto que está avanzando. Entra en vigor el Foro Estratégico Europeo sobre Infraestructuras de Investigación (ESFRI), que asesora a los gobiernos europeos sobre las prioridades de investigación incluir este observatorio en 1.900 millones de euros en la hoja de ruta de grandes proyectos científicos listos para progresar. Los desarrolladores esperan que esta decisión les dé la validación política necesaria para hacer realidad este increíble proyecto.

Esta no es una promesa de financiación, pero muestra la clara intención de perseguir este objetivo.“Dijo Harald Lück, físico de ondas gravitacionales de la Universidad Gottfried Wilhelm Leibniz de Hannover (Alemania) y copresidente del Comité Organizador.

Durante los próximos tres o cuatro años, los desarrolladores del Telescopio Einstein desarrollarán su proyecto con el objetivo de presentar un informe de diseño de ingeniería más detallado. Más importante aún, también comenzarán el proceso de expansión de la colaboración internacional para apoyar el telescopio. Actualmente, solo Bélgica, Italia, Holanda, Polonia y España están en el juego.

Si todo va según lo planeado, los físicos esperan poder comenzar la construcción del observatorio antes de mediados de la década de 2030.