En Francia, las armas autónomas letales pueden autorizarse en determinadas condiciones.

El Comité de Ética de la Defensa aprobó recientemente condicionalmente armas autónomas letales. Los sistemas en cuestión serán aceptables solo si están supervisados ​​por humanos.

No a las armas letales autónomas

Si bien la inteligencia artificial en sí misma ha sido una preocupación ética durante varios años, el problema de armas autónomas letales (o “robots asesinos”) también está muy presente. Desde 2018, algunos países se han comprometido a no desarrollar ni utilizar dichos dispositivos. ¿Y Francia? El 29 de abril de 2021, el Comité de Ética de la Defensa asesorado por el Ministerio de las Fuerzas Armadas emitió dictamen. Según el documento, el uso de militares de sistemas de armas autónomos letales (SALA) es contrario al principio constitucional de la necesaria libre disposición de la fuerza armada. También es contrario al principio de continuidad de la cadena de mando. El comité cree que SALA no debe fabricarse, exportarse ni utilizarse.

Además, cabe señalar que no existe una definición universal de SALA. De hecho, es necesario cruzar varios textos internacionales para poder enumerar sus características. En resumen, los SALA son sistemas totalmente autónomos. Estos últimos son capaces de definir o alterar el marco de su misión. sin ninguna validación de los humanos. Por lo tanto, también pueden matar sin control humano previo. También cabe precisar que los SALA aún no existen, pero que su diseño es posible a medio plazo.

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Crédito: Twitter / @DavidWreckham

Otro tipo de arma más aceptable

Sin embargo, el comité afirmó que el sistemas de armas letales que incorporan autonomía (SALIA) podría autorizarse bajo condiciones. A diferencia de SALA, SALIA no puede cambiar sus condiciones operando de forma independiente. Por lo tanto, son incapaces de tomar la decisión de matar sin el control humano.

El comité enumeró las actuaciones, pero también las áreas en las que SALIA podría aportar ventajas operativas. También destacó la importancia de implementar salvaguardas. Y su objetivo es garantizar que estos sistemas utilizado correctamente. Estas garantías establecidas por el comité engloban las “5C”: mando, control de riesgos, cumplimiento, conocimiento y confianza. Por tanto, parece fundamental mantener una cadena de responsabilidad y situar la principios éticos en primer plano así como el tema de la educación y la formación.