En la ISS, un área se deja intencionalmente sucia para un experimento.

La higiene es primordial a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS). Y, sin embargo, una habitación permanece sucia allí permanentemente. Esto no es un signo de laxitud ni una coincidencia. En realidad, es un experimento en nombre del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES).

Un área de la ISS no se limpia

La Estación Espacial Internacional ha estado constantemente ocupada durante aproximadamente dos décadas. Y desde el principio, la higiene ha sido un punto muy importante y es tema de rigor infalible. De hecho, cualquier desarrollo bacteriológico incontrolado puede conducir a un desastre. Esto puede afectar, por ejemplo, a la calidad del aire recirculado. Como se muestra en un video de la Agencia Espacial Europea (ESA) al final del artículo, los astronautas de la ISS realizan un limpieza a fondo cada sabado. Con una aspiradora y toallitas antibacterianas, desinfectan las superficies y recorren todos los rincones. En el camino, también recogen y recogen los residuos.

Sin embargo, actualmente un área de la estación no está sujeta a ninguna limpieza, ¡y esto no se debe a laxitud! En realidad, es un experimento llamado MATISS, un acrónimo en inglés que significa “fijación de aerosoles microbianos en superficies innovadoras”. ¿La meta? Estudie cómo los microbios adhiera y extienda en varias superficies desarrollado por investigadores.

Experiencia de biopelícula ISS
Créditos: CNES / ESA

Prevenir la formación de biopelículas

El experimento en cuestión es el resultado de una colaboración entre varias instituciones francesas: CNES, ENS Lyon y CEA-Leti. Más precisamente, este trabajo tiene como objetivo proporcionar una mejor comprensión de la mecanismo de fijación de biopelículas en situación de microgravedad. Recuerde que las biopelículas son grupos estructurados de células bacterianas. Están recubiertos con una matriz de polímero y adheridos a una superficie capaz de proteger a las bacterias. Sin embargo, esto les permite sobrevivir en condiciones ambientales hostiles. Las superficies inteligentes del experimento MATISS reaccionan a la llegada de bacterias. El objetivo es evitar que estos últimos aterricen, pero sobre todo proliferen y generen su famoso biofilm protector.

Lanzado en 2016, el experimento ha Ya pasó tres grandes etapas. El primero consistió en colocar cuatro racks de muestras durante seis meses en varias ubicaciones del módulo Columbus. Las otras fases fueron similares excepto que los materiales utilizados fueron diferentes. Para el CNES, los descubrimientos hechos posibles por el experimento MATISS deberían en un futuro próximo hacer posible simplificar las operaciones de descontaminación a bordo de la ISS. Además, no es imposible que esta investigación también tenga aplicaciones terrestres, por ejemplo en el transporte público.