Esas abejas carnívoras que dejaron el polen

Sabemos desde hace varias décadas que algunas abejas han desarrollado un gusto por la carne. Sin embargo, un análisis de su microbioma intestinal revela que estos insectos “buitres”, como se les llama, tienen microbios intestinales similares a los de los carroñeros.

Abejas carroñeras

Estamos acostumbrados a ver a las abejas buscando comida en las flores para recolectar néctar y polen, pero también hay grupos de abejas más inusuales que se encuentran en las selvas tropicales que tienen carne en el menú. Considerados como “carroñeros facultativos”, algunos ocasionalmente se alimentan de carroña, mientras que otros la consumen exclusivamente. Y son efectivos. El cuerpo de un lagarto, una serpiente, un pez o un pájaro se puede así despojar en unas horas, si tanto es que se hace en varias.

Hasta la fecha, conocemos tres grupos distintos de abejas buitre que obtienen sus proteínas exclusivamente de los cadáveres. Ellos no tienen sin picadura, pero desarrollar cinco grandes dientes afilados permitiendo arrancar trozos de carne (y pueden morder).

Estas son las únicas abejas en el mundo que han evolucionado para utilizar fuentes de alimentos no producidas por las plantas, lo cual es un cambio bastante notable en los hábitos alimenticios.“, Subraya el entomólogo Doug Yanega, de la Universidad de California y coautor del estudio.

Con su equipo, se preguntaron si, dado su cambio radical en la dieta, estas abejas buitres habían también desarrolló distintos microbiomas.

Bacterias comunes con buitres y hienas.

En un intento por averiguarlo, los investigadores recolectaron varios especímenes en La Selva y Las Cruces, Costa Rica, en abril de 2019 atrayéndolos con grandes trozos de pollo fresco que cuelgan de las ramas con un cordel. La cuerda estaba cubierta con vaselina para mantener alejadas a las hormigas. El equipo también recolectó abejas que se alimentaban tanto de carne como de polen, así como abejas que se alimentaban exclusivamente de polen.

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Abejas alimentándose de pollo crudo. Crédito: Quinn McFrederick / UCR

Todos estos especímenes fueron luego disecados para analizar su interior. Como era de esperar, a partir de este trabajo, los cambios más extremos en el microbioma han sido encontrado en abejas buitre que comían exclusivamente carne. Sus intestinos contenían gran cantidad de bacterias Lactobacillus, que se encuentran comúnmente en alimentos fermentados, así como también especímenes de la especie Carnobacterium, conocida por ayudar a digerir la carne.

El microbioma de estas abejas está enriquecido con bacterias acidófilas que sus padres no tienen“, Subraya el entomólogo Quinn McFrederick. Estas bacterias son notablemente similares a las que se encuentran en buitres, hienas y otros carroñeros, probablemente para protegerlos de patógenos desarrollados durante la descomposición de la carne animal.

Los investigadores creen que estas abejas probablemente comenzaron a comer carne debido a la competencia por el néctar. Cualquiera que sea el motivo, los entomólogos pretenden cuestionar la nueva trayectoria evolutiva hacia la que estos insectos podrían orientarse a partir de ahora. Ojalá no desarrollen afición por la carne humana …