¡Esta empresa quiere hacer posible la impresión 3D de baterías de vehículos!

Lejos de querer copiar el modelo de las gigantescas fábricas de Tesla, una start-up estadounidense apuesta por una producción local, económica, más segura y más respetuosa con el medio ambiente. En el corazón de este asombroso proyecto, encontramos la impresión 3D.

Un proyecto lleno de promesas

Que se diga, la batería representa nada menos que 40% del valor agregado de un vehículo eléctrico. Sin embargo, también debes saber que los principales fabricantes se encuentran en China o Corea del Sur. Sin embargo, debemos mencionar a Tesla y sus fábricas gigantes (Gigafactory). En un artículo publicado por el sitio Energía El 13 de mayo de 2021, la pequeña empresa estadounidense Sakuu Corporation (antes KeraCel Inc.) detalló su plan de acción.

Con sede en California, Sakuu quiere producir baterías a partir de una producción local, económica, pero también ecológica. Para ello, la start-up diseñó el primera impresora 3D capaz de fabricar baterías para vehículos. Según Sakuu, esta es una tecnología que ofrece capacidad de producción a nivel industrial. Esto debería permitir acelerar la democratización de los vehículos eléctricos resolviendo ciertos problemas. Sin embargo, estos problemas son el costo de fabricación, la durabilidad, el rendimiento y la autonomía.

Estas atractivas promesas serían, según la puesta en marcha, posibles gracias a la tecnología de baterías de estado sólido (SSB). Funciona como un electrolito sólido que en general no es otro que un cerámica conductora. Esta solución tendría muchas ventajas como la resistencia al fuego, aumentando la seguridad del vehículo. Además, gracias a un movimiento más rápido de los iones – y en mayor cantidad – la capacidad de almacenamiento se vuelve mayor para el mismo volumen.

Baterías Sakuu

Marketing a partir de 2021

Sin embargo, Sakuu recuerda que estos SSB son complejos y costosos de producir. El proceso de fabricación clásico a menudo da como resultado baterías de baja densidad. La falla son las capas cerámicas gruesas y frágiles, así como una interfaz inadecuada. Aquí es donde entra en juego la fabricación aditiva (impresión 3D), que combina la deposición de materiales mediante tecnología de pulverización y fusión en lecho de polvo (SAF). Esto le da al posibilidad de combinar varios materiales diferente en una solución de una sola capa.

Así, es posible cubrir mejor las piezas ya que el electrolito cerámico y los electrodos metálicos se integran directamente en el soporte. Además, esta técnica permite configuraciones más sencillas al tiempo que evita demasiados fallos. Mencionemos también el lado ecológico de esta tecnología. De hecho, se trata de requisitos materiales reducidos a la mitad, pero también más fácil de reciclar, en ausencia de cobalto y otros grafitos para extraer.

Como primer paso, Sakuu debería producir baterías para vehículos de dos ruedas y coches pequeños. En efecto, ligereza y compacidad Las baterías son uno de los criterios más importantes para estos vehículos. La puesta en marcha comercializará directamente su primera batería KeraCel este año.