la parte inferior del magnífico cenote Angelita!

Famoso lugar de encuentro para los buceadores, el cenote Angelita en México es un lugar excepcional. Además de la belleza del lugar, también fascina a los científicos. ¿Por qué es este un lugar tan especial?

Un lugar de cuento de hadas

México es muy popular por sus pirámides, construcciones mayas, bosques y muchos más. Entre estos intereses, encontramos los cenotes, una especie de abismo generado por el colapso del techo de una cueva. El abismo se llena de agua de la jungla cercana y de agua de mar.

Quizás el más mágico de los cenotes es De angelita (“pequeño ángel”). Ubicado en el estado de Quintana Roo cerca de Yucatán, este cenote está presente en los mapas (ver más abajo) pero es bastante discreto, al final de un camino de tierra conectado a la carretera principal y cruzando la selva.

cenote angelita
Créditos: captura de Google Maps
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Créditos: captura de Google Maps

Tres capas distintas

Una vez allí, todos pueden admirar un pequeño lago con un muelle de madera. Sin embargo, el interés de este cenote no solo concierne a la superficie. Recuerde que estas formaciones son depresiones que pueden alcanzar varias decenas de metros de profundidad. Algunas veces defectos y otras ramificaciones Permitir la comunicación con el océano. En el caso del Cenote Angelita, los primeros 25 metros de profundidad son agua suave y clara.

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Crédito: Pavo Gómez Orea / Google Maps

Luego, nos encontramos con otra capa de pocos metros, formada por varios troncos y ramas dentro de un compuesto tóxico: el sulfuro de hidrógeno. Sin embargo, este compuesto es de la descomposición de plantas hundirse en las aguas del cenote. Después de haber pasado este líquido espeso y turbio, queda una capa final, a saber, agua de mar que puede descender hasta una profundidad de 50 m. Por tanto, la capa intermedia de sulfuro de hidrógeno no es más que una haloclina. Se trata de punto de encuentro entre agua dulce y agua salada. En la mitología maya, esta capa representaba una especie de puerta dando hacia el inframundo, que comprende nueve estratos sobre los cuales reinaban nueve Señores de la Noche.

Finalmente, es muy posible observar este fenómeno haciendo un pequeño experimento en casa. Basta con tomar un vaso de agua muy salada y verter suavemente una cantidad de agua fresca en su superficie con una cuchara colocada en posición horizontal. Posteriormente, debería aparecer una tercera capa nebulosa, generada por el variaciones del índice de refracción entre las dos primeras capas.