los astrónomos observan un fenómeno nunca antes visto

Según los datos del telescopio TESS, un equipo de astrónomos informa haber visto a una enana blanca encenderse y apagarse repentinamente por primera vez. Los detalles del estudio se publican en la revista Nature.

Inaudito en esta escala

Las enanas blancas son el destino de la mayoría de las estrellas, incluido el Sol, después de haber quemado el hidrógeno que las alimenta. Estos objetos son aproximadamente del tamaño de un planeta pequeño, pero tienen una masa cercana a la de una estrella promedio.

Sin embargo, muchas enanas blancas operan en un sistema binario. En ciertos casos, cuando los dos objetos involucrados están lo suficientemente cerca (períodos orbitales que van desde unas pocas decenas de minutos a varias horas), una enana blanca puede entonces “robar” materia de su compañera, lo que tiene el efecto de aumentar repentinamente su brillo.

Generalmente, este proceso de acreción es relativamente estable, con modulaciones significativas que ocurren solo en escalas de tiempo de varios días, semanas o varios meses. En un estudio reciente, un equipo de la Universidad de Durham, Reino Unido, informó el avistamiento de una enana blanca que se “ enciende y apaga ” (factores de hasta 3,5) en solo treinta minutos, o en una escala de tiempo mucho más corta. Esto es inaudito.

Ver el brillo de TW Pictoris desmoronarse en treinta minutos es en sí mismo extraordinario, como nunca se ha visto en otras enanas de acreción blancas. Esto es totalmente inesperado según nuestra comprensión de cómo se supone que se alimentan estos sistemas.“, Explica la Dra. Simone Scaringi, autora principal del estudio.

enano blanco
Un diagrama que muestra cómo TW Pictoris se desvanece repentina y abruptamente en menos de treinta minutos. Crédito: Simone Scaringi

¿Una historia de campo magnético?

Para esta observación, los astrónomos utilizaron el satélite Transiting Exoplanet Survey (TESS), generalmente solicitado para la búsqueda de exoplanetas. La enana blanca afectada, TW Pictoris, tiene aproximadamente 1.400 años luz de la Tierra. El objeto “se alimenta” de parte del hidrógeno y helio de su estrella compañera más pequeña.

En tiempos normales, el flujo de materia en el disco de acreción de la enana blanca desde su estrella compañera es relativamente constante. Además, no debería afectar drásticamente su brillo en escalas de tiempo tan cortas. Dado que el brillo de una enana blanca en crecimiento se ve afectado por la cantidad de material circundante del que se alimenta, los investigadores planean aprovechar este nuevo hallazgo para aprender más sobre la física detrás del proceso de acreción.

Para este caso específico, los investigadores creen haber presenciado “reconfiguraciones del campo magnético de la superficie de la enana blanca”.

En este caso, el campo magnético del objeto giraría tan rápidamente que una barrera centrífuga podría evitar que el “combustible” del disco de acreción fuera absorbido constantemente por la enana blanca. De vez en cuando, este combustible (principalmente hidrógeno y helio) eventualmente pasaría a través de una pequeña “puerta”, lo que provocaría esos pequeños aumentos semirregulares de brillo observados por los astrónomos.