¿Nos salvarán los “superárboles” del cambio climático?

Si bien la humanidad todavía está buscando formas de capturar CO2, una empresa emergente estadounidense tiene como objetivo mejorar el proceso de fotosíntesis en los árboles. Por tanto, el objetivo sería aumentar su capacidad para reciclar el dióxido de carbono no deseado.

Una puesta en marcha muy ambiciosa contra el CO2

Capturar CO2 y posiblemente reciclarlo, son las intenciones de muchos investigadores en el contexto de su trabajo. Citemos, por ejemplo, el trabajo de la empresa Carbon Engineering, cuyo objetivo es construir una enorme central eléctrica capaz de absorber CO2 en cantidades muy importantes. Mencionemos también una técnica en la que han pensado otros científicos: triturar y dispersar roca en campos para absorber una gran cantidad de CO2 de forma 100% natural. Sin embargo, ninguna tecnología está lo suficientemente desarrollada por el momento servir como punto de referencia en esta área.

La única técnica que ha tenido éxito para la mayoría de los científicos no es otra que plantar árboles. En 2019, ETH Zurich (Suiza) declaró en un estudio que plantar un billón de árboles permitiría reducir la tasa de CO2 en un 25% en la atmósfera durante los próximos veinte años. Por otro lado, esta cantidad de árboles representa un área equivalente a la de Estados Unidos, por lo que el espacio necesario para plantarlos no es fácil de encontrar.

Sin embargo, la start-up Living Carbon pretende dar una solución al problema, como explica Fast Company en un artículo del 23 de junio de 2021. Maddie Hall, fundadora de esta empresa, dijo que sería posible plantar solo 500 mil millones árboles en lugar del billón anunciado por el estudio suizo. Y en el contexto actual, la perspectiva de reducir a la mitad el área requerida porque el mismo resultado es más que interesante.

bosque
Crédito: Ryan McCullah / Flickr

Dos innovaciones son mejores que una

Pero, ¿cómo planea Living Carbon hacerlo? En 2019, investigadores de la Universidad de Illinois (EE. UU.) Lograron aumentar el rendimiento de las plantas de tabaco en un 40% al optimizar el proceso de fotorrespiración. Esta técnica también podría utilizarse para el cultivo de otros productos alimenticios. Living Carbon pretende recuperar esta técnica para su uso con árboles. Si no se han filtrado detalles sobre esta producción de “superárboles”, la puesta en marcha promete una fotosíntesis mejorada con árboles más altos y de crecimiento más rápido.

Además, Living Carbon afirma estar desarrollando otra innovación. Esto último reduciría la cantidad de carbono liberado por árboles muertos en descomposición. Según los funcionarios, el objetivo es permitir que el árbol capture cobre y níquel en el suelo para destruir los hongos responsables de la madera en descomposición.

Si bien estos proyectos aún se encuentran en la etapa de desarrollo, Living Carbon podría enfrentar ciertas barreras en términos de regulación. Por ejemplo, los bosques sujetos a manejo responsable (etiqueta FSC) no permiten árboles transgénicos. Sin embargo, este tipo de obstáculo podría eventualmente desaparecer. De hecho, la actual crisis climática debería empujar a algunas instituciones a revisar su forma de abordar tecnologías de ingeniería genética.