¿Son los sustitutos de la carne realmente más saludables?

Los nutricionistas han intentado definir si los sustitutos de la carne o la imitación de la carne son más saludables que la propia carne. Sin embargo, los productos ultraprocesados ​​son en muchos casos más ricos en grasas y sal y lo ideal sería consumirlos con moderación.

Alternativas que van ganando terreno

La ganadería y la industria alimentaria participan activamente en el cambio climático actual. Contaminación, deforestación masiva, erosión del suelo, etc., son muchos los abusos que preocupan a los conservacionistas. Por tanto, es lógico que la voluntad de reducir el consumo personal de carne parece ser una solución aceptable para mejorar una situación cada vez más problemática.

Una encuesta realizada en Francia por Réseau Action Climat en febrero de 2021 indicó que el 96% de las personas declararon consumir carne, pero no necesariamente a diario. Además, el 48% sintió que había reducido su consumo durante los tres años anteriores. ¿Las razones dadas? Su propia salud, la causa medioambiental y el bienestar animal.

Esta disminución del consumo de carne favorece la multiplicación de ofertas sobre productos alternativos que contienen proteínas vegetales. La mayoría de los franceses todavía recurre a las proteínas vegetales crudas (o muy poco procesadas), pero ciertas alternativas como los insectos comestibles y la carne sintética tienden a ganar cuota de mercado.

Filete vegetariano
Crédito: margouillatphotos / iStock

Aditivos, conservantes y pérdida de nutrientes.

Diario británico El independiente – a través del periodista Saman Javed – preguntó a un panel de nutricionistas sobre los productos procesados, que los fabricantes promocionan como saludables. Primero, el reportero comparó el contenido de nutrientes de un trozo de pollo con el de tres sustitutos de tres marcas diferentes. Según los resultados, el pollo es dos veces más alto en proteínas y menos salado que el sustituto de hongos fermentados, mientras que el sustituto de soja es menos salado, pero más alto en calorías. En cuanto al sustituto “imitación de carne molida”, esta última es más grasa, más salada y más calórica.

Ya sean sustitutos vegetarianos o no, los productos ultraprocesados ​​son más propensos a contienen aditivos y otros conservantes. También pierden valor nutricional durante las etapas de fabricación. Las alternativas vegetales a la proteína animal son idealmente: lentejas, frijoles, nueces y algas. En resumen, si los sustitutos procesados ​​pueden realmente ayudar a reducir el consumo de carne, deben ser consumido con moderación como todos los demás productos del mismo tipo.