Un combustible a base de mostaza para reducir el impacto medioambiental de la aviación

Un estudio realizado en los Estados Unidos evaluó el impacto ecológico de un combustible elaborado con un tipo de mostaza en lugar de petróleo. El objetivo aquí sería desarrollar un nuevo combustible para la aviación con el objetivo de reducir en un 68% el impacto de este sector.

Un cambio de combustible

En 2017, comparamos la aviación y el tráfico rodado en términos de contaminación. Por diversas razones, los vehículos que operan en tierra firme son más contaminantes que el sector de la aviación. Por otro lado, este último todavía sería responsable de aproximadamente 12% de las emisiones de gases de efecto invernadero, de los cuales un 2,5% solo para CO2, según Air Transport Action Group. Sobre la base de esta observación, la ciencia está tratando de encontrar soluciones alternativas y esto incluye una investigación ambiciosa sobre nuevos combustibles.

Investigadores de la Universidad de Georgia (Estados Unidos) proponen así el uso de un combustible de origen vegetal. Se trata más particularmente aquí de una semilla oleaginosa, es decir, de una planta con semillas (o frutos) ricos en grasas. La planta en cuestión no es otra que la mostaza de Abisinio (Brassica carinata) nativa de África Oriental, no comestible, pero de la cual es posible extraer el aceite. Este trabajo fue publicado en la revista GCB Bioenergy el 21 de agosto de 2021.

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Mostaza de abisinio (Brassica carinata). Crédito: Ztmcfaul / Wikipedia

Un proyecto factible bajo ciertas condiciones.

Los investigadores del estudio dicen que han evaluado la rentabilidad y las emisiones de carbono de un combustible a base de mostaza de Abisinia. Su conclusión es bastante alentadora para servir al propósito de reducir la huella de carbono del sector de la aviación. El optimismo está a la orden por una sencilla razón: el estudio aún habla de reducción de emisiones hasta 68%. Al mismo tiempo, dicho combustible podría generar oportunidades económicas y un mejor flujo de servicios de los ecosistemas en el sur de los Estados Unidos.

Los científicos también han pensado en el aspecto financiero de tal esfuerzo. Hoy, si un barril de queroseno cuesta $ 0,50 por litro, el combustible a base de mostaza cuesta $ 1. Sin embargo, la administración del presidente Biden ha implementado una política de incentivos, a saber, créditos fiscales de la reducción del 50% en las emisiones de la aviación. Por lo tanto, el costo del nuevo combustible podría ser entre 0,12 y 0,66 dólares el litro.

Para los investigadores del estudio, queda todo por hacer, pero lo principal es asegurarse de poder garantizar el suministro de materias primas. Sin embargo, según ellos, el sur de Estados Unidos tiene una clima favorable a la cultura Mostaza de Abisinio. Sin embargo, será necesario invertir en la instalación de infraestructuras de transformación que hoy en día no tienen precedentes en el país.