Un “planeta bebé” fotografiado a más de 400 años luz de distancia

Un equipo de la Universidad de Hawaii anuncia que ha aislado un planeta formado hace solo unos pocos millones de años. Usando el poderoso telescopio Subaru, los astrónomos pudieron fotografiar directamente el objeto en formación. Los detalles del estudio se publican en el Avisos mensuales de la Royal Astronomical Society.

Dos métodos principales permiten la detección de planetas extrasolares. Por un lado, el de tránsito, tiene como objetivo detectar leves huecos en la luminosidad estelar, atestiguando el paso de un exoplaneta por delante de su estrella desde nuestro punto de vista.

La segunda, la velocidad radial, es evaluar los cambios en la longitud de onda de la luz de una estrella. En la idea, un planeta que evoluciona alrededor de una estrella ejercerá una ligera influencia gravitacional que hará que se tambalee ligeramente. La longitud de onda de su luz cambiará a medida que se acerque y se aleje de nosotros. Desde nuestro punto de vista, esta “vacilación” testificará, por tanto, de la presencia de un planeta.

Dicho esto, si estos dos métodos han permitido el descubrimiento de varios miles de planetas fuera de nuestro sistema, por otro lado son indirectos. En otras palabras, los astrónomos no ubican “directamente” estos planetas alrededor de su estrella. Su presencia se infiere simplemente por la sencilla razón de que estos mundos están demasiado cerca de su estrella. Por lo tanto, se ahogan en su luz.

Imagen de un “planeta bebé” directamente

Sin embargo, a veces los planetas están lo suficientemente lejos de su estrella como para ser directamente visibles. Este es el caso de este nuevo objeto, llamado 2M0437b.

Ubicado en un “vivero” estelar (Taurus Cloud) un poco más 400 años luz de la Tierra, este exoplaneta evoluciona aproximadamente 10,5 mil millones de kilómetros de su estrella, o unas cien veces la distancia Tierra-Sol. Aunque lejos de su anfitrión, todavía se necesitaban ópticas “adaptativas” sofisticadas para compensar la distorsión de la imagen causada por la atmósfera de la Tierra.

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2M0437b según la imagen del telescopio Subaru en infrarrojos. Crédito: Telescopio Subaru

2M0437b también tiene la ventaja de ser todavía muy joven, formado allí unos millones de años solamente. En este sentido, avanzará en nuestra comprensión de cómo evolucionan los planetas con el tiempo, ayudando así a arrojar nueva luz sobre el origen del sistema solar y la Tierra. Los investigadores creen que este planeta es unas veces más masivo que Júpiter, mostrando una temperatura superficial aproximadamente equivalente a la de la lava en erupción del volcán Kilauea.

En el futuro, las observaciones con observatorios espaciales como el Hubble y el telescopio James Webb que pronto se lanzará podrían identificar los diferentes gases presentes en su atmósfera y, por qué no, revelarnos un disco lunar.