Una “ruptura” aislada en uno de los brazos de la Vía Láctea

Los astrónomos anuncian que han identificado un contingente de estrellas jóvenes acompañadas de nubes de gas que sobresalen de uno de los brazos espirales de la Vía Láctea. Con una extensión de unos 3.000 años luz, esta es la primera vez que se identifica una estructura de este tipo en la galaxia.

Los astrónomos tienen una idea bastante aproximada del tamaño y la forma de los brazos de la Vía Láctea, pero aún es difícil captar la estructura de nuestra galaxia desde dentro. También es imposible enviar emisarios más allá de sus límites para obtener una visión general, ya que las distancias son enormes. Varios millones de vidas humanas no serían suficientes. Además, los investigadores deben gestionar por otros medios. Y a veces, nos encontramos con algunas sorpresas.

Una “ruptura” en el brazo de Sagitario

Para saber más, un equipo se centró recientemente en una parte vecina de uno de los brazos de la Galaxia, el de Sagitario. Los investigadores primero se basaron en datos del Telescopio Espacial Spitzer y su “ojo infrarrojo” para sondear la presencia de estrellas jóvenes contenidas en su interior. Luego utilizaron datos de la misión Gaia de la ESA para medir con precisión las distancias entre estas estrellas.

Estos combinados revelaron un cúmulo de estrellas y nebulosas “rebeldes”. Estos objetos se mueven casi a la misma velocidad y en la misma dirección a través del espacio, pero forman una estructura que se extiende aproximadamente 3000 años luz superando los límites del brazo de Sagitario (imagen de abajo).

“Una propiedad clave de los brazos espirales es la fuerza con la que envuelven una galaxia”, detalla Michael Kuhn, astrofísico de Caltech. “Esta característica se mide por el ángulo de inclinación del brazo. Un círculo tiene un ángulo de paso de 0 grados y, a medida que se abre la espiral, el ángulo de paso aumenta. La mayoría de los modelos de la Vía Láctea sugieren que el brazo de Sagitario forma una espiral que tiene un ángulo de unos 12 grados. Aquí, la estructura examinada se destaca con un ángulo de casi 60 grados “.

vía Láctea
El recuadro muestra el tamaño de la estructura y la distancia al Sol. Cada forma de estrella naranja indica regiones de formación estelar que pueden contener decenas a miles de estrellas. Crédito: NASA / JPL-Caltech

¿Por qué tal brecha?

Ya se han identificado estructuras similares en los brazos de otras galaxias espirales, pero esta es la primera vez en la Vía Láctea.

El elemento recién descubierto contiene cuatro nebulosas conocidas: la Nebulosa del Águila (que contiene los Pilares de la Creación), la Nebulosa Omega, la Nebulosa Trífida y la Nebulosa Laguna. Sus análisis, ya en la década de 1950, también habían permitido deducir la existencia misma del brazo de Sagitario. En ese momento, sin embargo, las medidas propuestas entre las estrellas contenidas en el interior no eran lo suficientemente precisas para subrayar la presencia de este “fragmento” galáctico.

Por el momento, los astrónomos aún no saben por qué ciertas estrellas “salen del encuadre”. De manera más general, aún no comprenden completamente qué causa la formación de brazos en las galaxias espirales. En este sentido, la capacidad de medir el movimiento de estrellas individuales será de gran ayuda para comprender estos fenómenos.

“En última instancia, esto nos recuerda que hay muchas incertidumbres en torno a la estructura a gran escala de la Vía Láctea, y debemos mirar los detalles si queremos comprender este panorama más amplio”., dice Robert Benjamin, de la Universidad de Wisconsin-Whitewater y coautor del estudio. “Esta estructura es solo una pequeña parte de la Vía Láctea, pero podría decirnos algo importante sobre la Galaxia en su conjunto”..